Este verano a muchos se les han torcido las deseadas vacaciones por culpa del molesto dolor cervical. Molesto si somos suaves, porque los episodios de mareos y vértigos pueden ser muy graves e impedir que lleves una vida normal. Estamos de fiesta y terminamos en una cama bajo los efectos de un antiinflamatorio.

Desgraciadamente, muchas actividades que realizamos durante esta época pueden perjudicar a las personas que padecen de cervicales. Es un periodo en el que conducimos muchos más kilómetros en coche de los que hacemos normalmente o nos pasamos horas en trenes o aviones con el cuello inmóvil o nos tumbamos de cualquier manera en la arena de la playa o en la piscina. En definitiva, el dolor nos hace tomar conciencia de que no estamos físicamente bien.

La cervicalgia, que así es como se conoce médicamente, es una patología muy extendida y que origina no pocas visitas médicas a los centros de salud, especialmente a las áreas de traumatología. Los últimos estudios hablan que un 30% de la población la sufre y que un porcentaje considerable de las bajas laborales vienen motivadas por la misma. La cervicalgia se produce, habitualmente, por una anomalía en las partes blandas y músculos de la zona, aunque también puede venir provocado por problemas en vértebras o articulaciones.

En buena medida, las contracturas cervicales se deben al deterioro progresivo de la zona por culpa de un estilo de vida sedentario y por falta de una actividad que haga uso de amplios grupos musculares. De ahí la importancia del deporte.

Sin embargo, no todo el deporte es válido en este caso. Hay que evitar aquéllos que generen impacto en las articulaciones como correr sobre superficies duras, el tenis, el pádel etc. Mejor decantarnos por la natación o la bici. ¡O por qué no! Ven a practicar nuestro método y diviértete con la gimnasia postural.

La gimnasia postural te ayudará a ganar fuerza y flexibilidad. Además, en Postural, estarás supervisado por profesionales que controlarán en cada momento que realizas tus ejercicios adecuadamente para evitar ejecuciones equivocadas. Ponte en forma y disfruta de un grupo de compañeros con los que progresarás sin darte cuenta. En poco tiempo te olvidarás de tus dolores de cervicales y de espalda.